martes, 29 de enero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
¿QUE ES LA EMPATÍA?
La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar del otro
y saber lo que siente o incluso lo que puede estar pensando.
Las personas con una mayor capacidad de empatía son las que
mejor saben "leer" a los demás. Son capaces de captar una gran
cantidad de información sobre la otra persona a partir de su lenguaje no
verbal, sus palabras, el tono de su voz, su postura, su expresión facial, etc.
Y en base a esa información, pueden saber lo que está pasando dentro de ellas,
lo que están sintiendo. Además, dado que los sentimientos y emociones son a
menudo un reflejo del pensamiento, son capaces de deducir también lo que esa
persona puede estar pensando.
En una ocasión, contemplé una interesante muestra de empatía
(y falta de ella) en un restaurante chino. Un hombre daba las gracias a la
camarera por un pequeño obsequio que el restaurante había dejado un par de días
antes en los buzones de las personas que vivían cerca. La camarera china no
hablaba ni una palabra de español, de manera que preguntó varias veces al
hombre, quien se esforzaba por hacerse entender. Cuando la camarera se marcha,
la mujer que está sentada al lado del hombre le dice: "Creo que ha
entendido que quieres que te traiga el regalo", a lo que el hombre
respondió con cara de asombro: "¿En serio?" Al poco rato, llegaba la
camarera con el obsequio.
La mujer supo leer el rostro de la camarera y saber lo que
ella había entendido, lo que nos indica que, seguramente, se trataba de una
persona con una elevada capacidad de empatía.
La empatía requiere, por tanto, prestar atención a la otra
persona, aunque es un proceso que se realiza en su mayor parte de manera inconsciente.
Requiere también ser consciente de que los demás pueden sentir y pensar de
modos similares a los nuestros, pero también diferentes. Tal vez a ti no te
moleste un determinado comentario o broma, pero a otra persona sí puede
molestarle. La persona empática es capaz de darse cuenta de que dicho
comentario te ha molestado incluso aunque ella sienta de otra manera.
La empatía está relacionada con la compasión,
porque es necesario cierto grado de empatía para poder sentir compasión por los
demás. La empatía te permite sentir su dolor y su sufrimiento y, por tanto,
llegar a compadecerte de alguien que sufre y desear prestarle tu ayuda.
En general, es fácil para la mayoría de las personas tener
una respuesta empática ante un daño físico ocurrido a otra persona. Por
ejemplo, todos sabemos lo que se siente ante un golpe en la espinilla, porque
todos sentimos lo mismo y es fácil sentir el dolor la persona que vemos recibir
el golpe. No obstante, para evitar el malestar que se siente, muchas personas
reaccionan riéndose. De este modo, se libran del dolor, aunque también se
alejan de una respuesta empática.
Cuando no se trata de dolor físico, sino emocional, puede
ser más difícil saber lo que la otra persona está sintiendo y requiere un grado
de atención y de conciencia de la otra persona más elevado.
Cómo ser más empático
Una persona puede aumentar su capacidad de empatía
observando con más detalle a los demás mientras habla con ellos, prestándoles
toda suatención y
observando todos los mensajes que esa persona transmite, esforzándose por
ponerse en su lugar y "leer" lo que siente. Si mientras hablas
alguien, estás más pendiente de tus propias palabras, de lo que dirás después,
de lo que hay a tu alrededor o de ciertas preocupaciones que rondan tu mente,
tu capacidad para "leer" a la otra persona no será muy alta.
Pero la empatía es mucho más que saber lo que el otro
siente, sino que implica responder de una manera apropiada a la emoción que la
otra persona está sintiendo. Es decir, si alguien te dice que acaba de romper
con su pareja y tú sonríes y exclamas "¡Qué bien!", no estás
dando una respuesta muy empática.
La falta de empatía
La falta de empatía puede verse a menudo al observar las
reacciones de los demás. Cuando una persona está principalmente centrada en sí
misma, en satisfacer sus deseos y en su propia comodidad, no se preocupa por lo
que los demás puedan estar sintiendo y no tiene una respuesta empática ante
ellos. Es la madre o padre que responde con un "mmm" indiferente,
cuando su hija pequeña le enseña con entusiasmo su último dibujo, sin percibir
la decepción de la niña al ser ignorada. Es el marido que llega a casa cansado
del trabajo y se sienta a ver la tele mientras espera que su esposa, que
también llega cansada del trabajo, se ocupe de hacer la cena y de bañar a los
niños. O es la persona que dice no importarle si hay calentamiento global o si
estamos contaminando el ambiente porque considera que ya habrá muerto cuando
todo eso sea un verdadero problema.
Tal vez vivamos en una sociedad donde la gente es cada vez
menos empática (según estudio de la Universidad de Michigan, los niveles de
empatía de estudiantes universitarios cayeron un 40% entre el año 2000 y el
2010). No obstante, el único modo de hacer que el mundo sea cada vez más
empático y no al revés, consiste en que cada persona se esfuerce por ser más
empática, prestando más atención a los demás, a sus emociones, a lo que pueden
estar sintiendo o pensando, o cómo les afecta lo que dices o haces.
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